Sacerdote Ernesto Baltazar fue asesinado con un bate: Lo drogaron con gotas para asaltarlo pero todo cambió cuando despertó
EdoMéx en Línea / Teotihuacán en Línea. Nextlalpan.- Un
escalofriante giro en el caso del homicidio del sacerdote Ernesto Baltazar
Hernández Vilchis ha sido revelado por la Fiscalía General de Justicia del Estado
de México (FGJEM). La autoridad confirmó que el párroco fue víctima de la
modalidad delictiva conocida como “gotera” y murió tras ser golpeado
brutalmente con un bate metálico en un domicilio particular.
El crimen, que conmocionó a la Diócesis de Cuautitlán, ha
llevado a la detención de tres personas vinculadas a proceso por los delitos de
desaparición y homicidio calificado: Fátima “N” (quien trabajaba como escort y
ya conocía a la víctima), Brandon Jonathan “N” y María Fernanda “N”.
Aunque la Diócesis reportó la desaparición del sacerdote el
31 de octubre, la FGJEM estableció que el trágico evento comenzó el 29 de
octubre. La Fiscalía detalló que ese día el sacerdote acudió a un hotel en
Tultitlán acompañado de Fátima “N”. Posteriormente, se trasladaron al domicilio
de Brandon Jonathan “N”, en la Unidad Habitacional Morelos.
Tras una convivencia donde consumieron alcohol y drogas,
Fátima “N” administró gotas de clonazepam a Ernesto Baltazar, dejándolo
inconsciente en un intento de robar sus pertenencias. La situación escaló a
homicidio cuando el sacerdote despertó y se opuso al robo. “Sacerdote despertó
e intentó defenderse”, detalló la Fiscalía en la primera audiencia. En ese
momento, Brandon Jonathan “N” tomó un bate metálico y golpeó al párroco en la
cabeza, causándole la muerte.
Según la investigación, María Fernanda “N”, pareja de
Brandon, llegó al lugar para ayudar a los cómplices a deshacerse del cuerpo.
Los tres trasladaron los restos del sacerdote hasta un canal de aguas negras en
Nextlalpan, donde finalmente fue localizado el 11 de noviembre.
Las pistas clave que condujeron a los arrestos incluyeron cateo
al domicilio, la FGJEM encontró en la casa del crimen ropa del sacerdote, una
estola y rastros hemáticos y la venta del vehículo: Se rastreó la camioneta del
párroco hasta Actopan, Hidalgo, donde Fátima “N” presuntamente la vendió por
$37 mil pesos.
Los tres implicados están bajo prisión preventiva y enfrentarán cargos por la doble imputación de desaparición y homicidio calificados.
Los asesinos creyeron que se iban a burlar de las autoridades
ResponderEliminarfelicitaciones a todos ellos que investigaron hasta llegar con estos delincuentes asesinos
DEBERÍA LA IGLESIA DE PERMITIRLES ALOS SACERDOTES TENER UNA VIDA NORMAL 🥺pobrecito que en paz descanse
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